Milca Gili desde Milán en exclusiva junto a RH
Milca Gili, nacida en San Nicolás de los Arroyos, un 31 de diciembre, fue una de las modelos que triunfó en Milán , actual agente inmobiliaria y tenemos el gran honor de tenerla en nuestra edición de RH Septiembre
RH: Milca un placer contar con vos en ésta Edición ¿Cómo son tus primeros pasos en el mundo de la moda y cómo terminas en Milán, capital de la moda, desfilando en el Fashion Week?
MG: Empecé a trabajar como modelo a los 19 años, hacía desfiles, fotos para revistas de moda en Buenos Aires y también en televisión, en la niñera con Flor Peña, en Donnamoda y en Utilísima. Hice un casting para venir a trabajar a Milán y quedé preseleccionada. Cuando llegué, me presenté en la agencia: me tomaron las medidas, me hicieron las Polaroids y, quedé directa en la primera agencia a la que fui. Esa se convirtió en mi agencia madre. Llegué con 1000 euros nada más y el pasaje de vuelta, no conocía a nadie acá, si me iba mal, me tenía q volver. Pensé que todo iba a ser muy difícil… pero al primer casting que fui, también quedé seleccionada, fue un arranque muy bueno, acá descubrí que había muchas chicas como yo, que la industria es inmensa y que las oportunidades son reales. Tenía una booker muy compañera, me decía que con disciplina, cuidando mi cuerpo y mi salud, trabajo siempre va a haber. No tomaba alcohol, no tenía malos hábitos, me acostaba temprano, iba al gimnasio y siempre llegaba puntual a los trabajos, fotos, desfiles, showrooms, fittings. Nunca me hice tatuajes y me la pasaba a cara lavada para cuidar la piel, sin uñas o pestañas postizas. Éramos una linda camada.

RH: En el año 2023 se publicó tu libro “Oscura” ¿Cuándo fue que decidiste escribirlo y por qué? ¿Qué representa ese libro en tu vida personal y profesional?
MG: Escribir el libro fue una manera de sentirme cerca del mundo de la moda que extrañaba, porque yo tuve un cáncer de colon, y por la cirugía, la quimioterapia y la fragilidad que tenía me tuve que alejar. Nunca quise irme del ambiente. Mientras escribía, revivía los Fashion Week, los backstage, mis primeros días en Milán. La moda me vió crecer y me dió aprendizajes, viajes, idiomas, etc. Pero en el libro no hablo de mi enfermedad. Quería olvidarme y recordar la moda como cuando la estaba viviendo sana.
Este libro es mi huella y ya es casi un testimonio histórico, porque las cosas van cambiando, algunas se transformaron, otras siguen igual. Cuando llegué a Milán no había Google Maps, ni WhatsApp, traductores. Traíamos un libro o un CD al año, la conexión con Argentina era mínima. No conseguíamos ni yerba! Hacer un casting significaba salir con un mapa de papel en la mano, buscando todo a pie. Hoy todo es más fácil: hay traductores, Spotify, Instagram, la posibilidad de estar conectados en todo momento con nuestro país y nuestros seres queridos. Pero en aquella época, ser modelo en Milán era diferente, otro ritmo, otro esfuerzo. Ese contexto nos obligaba a vivir más acá, estar más presentes, aferrarnos a la ciudad, a crear lazos más profundos con las personas, el idioma y la cultura del país. Eso fue lo que me arraigó a Milán.

RH: Milca sos una mujer digna de admirar, has pasado por problemas de salud muy profundos en más de una oportunidad, saliste adelante y siempre has sido positiva, una de tus frases alentadoras que hemos leído fue “Reí cuando estés triste, llorar es muy fácil” Contanos ¿En qué momento de tu vida llegó ésta noticia? ¿A qué te aferraste para tu recuperación?
MG: Tuve un cáncer de Colon en el 2010 y después tumores de útero en el 2025. Fue muy feo, pero decidí no dramatizar: confié en los médicos y me aferré a pensar positivo. Estoy convencida de que los pensamientos buenos ayudan a que las células y el sistema inmune respondan mejor. El cáncer de Colón fue muy duro, pero era más chica y no me hacía tantas preguntas. El tumor fue este año. Tuve más diálogos internos. El fantasma más grande como paciente oncológica es reincidir. Y me tocó de nuevo. Fue en el casamiento de Ailén Bechara y Agus Jiménez, llegué a la fiesta en el campo y me dió una hemorragia muy fuerte. No le dije nada a nadie. Había dos ambulancias en la puerta, pero no quería hacer escándalo. Estaba toda la familia, mil amigos, jugadores de la selección, bandas de música hicieron una fiesta tremenda y no quería preocuparlos, me la banqué lo más que pude y al otro día fui al médico, había perdido 2 litros y medio de sangre, de los 4 que tengo en total, fue bastante. La salud no es solo un diagnóstico: es un día a día. Yo me cuido con mi alimentación, con buenos hábitos, con descanso, con calma interior. Y estoy segura de que si no hubiera pensado tan positivo, no me hubiera curado. Eso me mantuvo con los pies sobre la tierra. Nunca pensé: “¿por qué a mí?”
La primera vez que fui al IEO en Milán, el hospital era como un shopping, cinco pisos llenos de personas en la misma lucha, entonces no estaba sola. Por eso me gusta la frase: Reí cuando estás triste, llorar es muy fácil. Cuando estás destruído es cuando sale tu verdadera personalidad. Dialogué mucho conmigo misma, decido cómo encarar lo que puedo controlar y lo que no, la vida no me pasa por un costado. Me observo, me escucho, me exijo y me acompaño. Quizás no le ganaba al cáncer, pero a mi cabeza, si. No le tengo miedo a la muerte, tal vez un poco a la agonía. Quería sentirme bien, hasta el final, más allá de los dolores o cirugías. La primera vez me ataba el pelo con una colita con flor blanca de tela en la cabeza todos los días y me hacía rutina de higiene desde la camilla si no podía levantarme en el hospital, pero quería oler rico. Este año fue más rápido, sin quimioterapia, eso cambió todo. Hoy sé que los días simples, esos en los que no pasa nada extraordinario, son para mi.. los mejores.

RH: En la actualidad seguís de un modo u otro siempre en contacto con la moda, a través de algún evento, vistiendo siempre impecable, luego de tu recuperación ¿Por qué no volviste a las pasarelas? Uno de tus grandes amores es la moda ¿Por qué crees que ahora no es el momento para retomar?
MG: No volvi a desfilar porque cuando me enfermé me puse una inmobiliaria y me va bien, me gusta. Además ambos mundos se parecen. En la moda hacés 10 castings y quedás en 2; en las propiedades mostrás 10 departamentos y vendés 2. Ese manejo de la economía me lo enseñó la moda, y lo apliqué siempre. Todos los días salir a buscar el casting o salir a vender una propiedad, y nunca sabes cuánto ganas. Arquitectura, interiorismo, estilismo, moda… todos tienen en común la estética y la belleza. Por eso siento que, de alguna manera, sigo conectada a la moda. La vida que me inventé cuesta y me toca trabajar. Nunca busqué atajos, agradezco las cosas buenas que me pasaron y aceptó y sé correrme a un costado, cuando me toca. A veces pienso en dedicarme a algo de la moda y sé que podría hacerlo: acá en Milán muchas colegas de mi edad o más grandes siguen trabajando y ya no es como antes que después de una edad no hay más trabajo, trabajan un montón y quizás hasta más que antes. Una modelo nunca deja de serlo, esta profesión es mi forma de vida. Pero sin disciplina no habría llegado a donde estoy, ni habría mantenido todo lo que logré.
RH: Como si fuera poco te dedicas a Bienes Raíces, “Gili Propiedades” la cual está Caba, Bs As, la dedicación a éste rubro ¿cuándo llega?
MG: Capitalicé mi angustia. Cuando me enfermé me volví a Buenos Aires y me puse a trabajar en una inmobiliaria común. Muchos me decían que no iba a funcionar, porque había una inmobiliaria en cada cuadra, pero me hacía bien estar cerca de mi familia, había nacido mi primer sobrina. Me bajé de las pasarelas de Milán y busqué un trabajo para hacer algo, no pensar en la quimioterapia y sentirme útil. Y sigo trabajando en eso desde hace más de 15 años. Me costó pasar de un set de producción para Giorgio Armani en Milán a mostrar los picos de gas de un dos ambientes del año 1950 en Buenos Aires. Pero eso es lo que quiero ser, así es la gente que admiro y esas son mis referencias.
RH: ¿Se viene Oscura 2? De no haber tenido que atravesar por problemas de salud ¿crees que hoy Milca estaría en las pasarelas de Europa? ¿Te arrepentís de algo?
MG: Estoy escribiendo Oscura II, un libro que me dio mucha satisfacción. Es una mezcla entre el mundo de la moda y una crítica al consumismo. También una de sus protagonistas se enamora como nunca de un chico exitoso y millonario, lo que en apariencia parecía ser la puerta a la felicidad, pero lo que encuentra es un mundo oscuro, porque éste chico pretende que esta modelo cambie su vida y se aleje de todo, sino la deja. Ella no hace lo que él quiere y él la castiga por eso. Este novio soberbio, nunca la valoró y empieza a denigrarla, como suelen hacer las personas que carecen de argumentos, a través de la violencia.

Si me arrepiento de algo? No suma arrepentirse, prefiero accionar. Tuve y tengo muchos errores. Pienso que hice lo que pude, se puede hacer más y también menos, ya no me culpo, no me enojo, pero tampoco me quedo. En algunos momentos me faltó amor propio. Oscura muestra esa parte vulnerable y frágil de mí. Pero también refleja mi fuerza, la que me llevó a salir adelante, a renunciar a mandatos, a no escuchar más, a diferenciar manipulaciones y a hacer lo que siempre hice y lo que si me cambió la vida: trabajar. Por mi dignidad y por mi salud mental. Y lo logré: vivo la vida que me pertenece, no se la debo a nadie. Soy la arquitecta de mis proyectos.
RH: Para cerrar… agradecemos el tiempo que nos brindaste y te pedimos que nos menciones 5 cosas que no sabemos de Milca Gili.
1- Durante toda la secundaria participé en las Olimpíadas de Biología, eso marcó mi vida, no estoy exagerando, jaja fue una etapa adolescente donde formé mi personalidad.
2- Trabajé tres años en la Policía Italiana en el área de antidroga y prostitución. Fue un trabajo que me enorgullece, lleno de anécdotas y momentos crueles, que me enseñaron mucho.
3- Amo la cocina: vivir en italia fue la causa, hice varios cursos de gastronomía, porque cuando vuelvo a Argentina quiero comer como comen acá y hay platos que no los hacen igual, entonces mi casa se convirtió en mi Osteria Italiana preferida. 4- Me recibí en Historia del Arte, esto también es fruto de vivir en Italia, entré en el mundo del Renacimiento y me atrapó tanto que me inscribí en la carrera para poder entenderlo más y me recibí.
5- Soy fanática de los deportes: admiro y respeto a los deportistas, a veces me involucro tanto que puedo estar viendo una carrera de atletismo de personas que no sé quiénes son y llorar con ellos cuando ganan.
Bueno, ahí fueron las cinco cosas, ojalá la sexta la podamos descubrir juntos, una nueva fase o experiencia, quién sabe que nos espera, tampoco es que quiero saberlo ya. Pero lo que sea que tenga que venir, la vamos a pasar de la mejor manera, lo bueno y lo malo. Porque de ambas cosas está hecha la vida, y por más suerte que uno crea que tenga, a todos nos pasan más o menos las mismas cosas y nadie la tiene comprada.